Cuentan que en un lugar ajeno a la felicidad vivía un ser, un ser malvado y sin escrúpulos, un ente que disfruta con el sufrimiento y la desgracia de inocentes ignorantes, Dicho ser se hacia llamar Bouk. Nadie lo había visto jamás, hasta que aquel día, por alguna extraña razón, el Bouk se dejó ver ante tres hermanos.
El Bouk nunca fue muy sincero, de hecho, se dice que lo que más le gustaba hacer era torturar a sus diferentes con el contrario de sus deseos. De este modo, el Bouk, prometió a cada hermano, que cumpliría tres de sus más deseados sueños a cada uno de ellos. Obviamente, y sin ninguna duda, el Bouk no cumpliría tales deseos, sino que más bien, crearía sus contrarios.
El primer y mayor hermano deseó fortuna, amor y felicidad, pero como era de esperar, el Bouk, no cumplió tales deseos, en su lugar, concedió al primer hermano pobreza, desamor y tristeza para el resto de sus días.
El segundo hermano, ajeno a la situación de su mayor, deseó paz, compañía y placer eterno, El bouk no se lo pensó dos veces, y recompenso a este con guerra, soledad y angustia eterna.
El pequeño de los hermanos, de nombre Mc'Lus, era sin duda el más inteligente de los tres, y no tardó mucho en darse cuenta de que, el Bouk, era más ingenuo de lo que aparentaba ser.
Cuando el Bouk preguntó a Mc'Lus cual era su primer deseo, este contestó que lo primero que quería era que cumpliese lo que el quería. De este modo, el Bouk, haciendo caso nuevamente de su costumbre, le concedió lo contrarío, comprometiendose a invertir sus próximos dos deseos, pensando que Mc'Lus todavía no era consciente de la situación.
Mc'Lus pidió sus dos últimos deseos, rogando así que incumpliese los deseos de sus hermanos, el Bouk